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Resumen
- 20/05/2007 01:53 - Flora Fong, el lirismo de sus palmeras
- 20/05/2007 01:57 - Martí caballero
Flora Fong, el lirismo de sus palmeras

Por María Elena Balán S.
Hija de chino y de cubana, a Flora Fong se le reconoce como una de las pintoras contemporáneas más destacadas de Cuba, por esa forma de llevar al lienzo o la cartulina paisajes autóctonos, en los cuales sobresale la sensualidad tropical y la tenacidad asiática.
Graduada de la Escuela Nacional de Arte en 1970, fue trazando su estilo hasta encontrar un lenguaje plástico que la identifica, con un lirismo que brota de las palmas, los platanales, el viento y la naturaleza, expresados con inusitada fuerza y con la presencia de lo ideográfico.
Según ella misma ha reconocido, a partir de la caligrafía china renovó la frescura de las líneas y el balance en la composición de sus obras y palabras como el viento, la lluvia o el bosque se transformaron en huracanes, sierra y naturaleza viva americana.
Sus pinceles se recrean en una rica variedad cromática, matizada al principio de su carrera artística por el color blanco debido a su luminosidad, para dar paso luego a la preferencia por las tonalidades amarillas y azules.
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Martí caballero

Pintura de Martí realizada por Jorge Arche
Por María Elena Balán S.
Para la niña María Mantilla, a quien José Martí dio tantas muestras de cariño y afecto, el Maestro se destacaba sobre todo por su caballerosidad. En una ocasión expresó, siendo ya una mujer: ¨De Martí, el caballero, quedan grabados en mi mente tantos detalles de delicadeza y galantería con las damas, como él decía. Siempre tan fino y con alguna frase de elogio en los labios.
Cuando se daba alguna reunión, en la que se citaban las familias cubanas para celebrar algún cumpleaños, había música y un poco de baile. Martí siempre sacaba a bailar a las señoras o señoritas menos atractivas y luego yo le preguntaba: Por qué es que usted siempre saca a bailar a las más feas. Y él decía: A las feas nadie les hace caso y es deber de uno no dejarles sentir su fealdad.¨
Por su parte, decía el poeta, periodista y narrador mexicano del siglo XIX Manuel Gutiérrez Nájera, ¨que Martí para escribir La Edad de Oro ha dejado de ser río y se ha hecho lago, terso, transparente, límpido.
Lo diré en una frase: se ha hecho niño... un niño que sabe
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